El mapa de conectividad corporativa cambia este año.
NEXT THINKING
CLAVES DE TECNOLOGÍA, INNOVACIÓN Y ESTRATEGIA PARA LÍDERES DE LATAM
Hola. ¿Cómo va entre el calor de julio y las lluvias intermitentes?
Hace unos días planteé una pregunta en un chat con directivos de Sistemas de la península de Yucatán (México): ¿qué tan vigente sigue siendo la conectividad satelital en sus organizaciones? Confieso que esperaba encontrar algunos casos aislados. La respuesta fue muy distinta.
Varios coincidieron en que hoy utilizan enlaces satelitales para mantener conectadas granjas, operaciones agrícolas y ganaderas ubicadas lejos de las zonas urbanizadas. Otros mencionaron instalaciones en islas, sitios arqueológicos y ubicaciones donde la fibra óptica simplemente no existe.
El consenso fue claro: la conectividad satelital ha dejado de ser una alternativa de último recurso para convertirse en un componente estratégico, ya sea como enlace principal en zonas remotas o como respaldo para garantizar la continuidad operativa.
La conversación me hizo pensar en un desafío permanente para América Latina. Nuestra geografía ofrece enormes oportunidades, pero también impone límites a la infraestructura tradicional.
Mientras las redes terrestres avanzan, las constelaciones de satélites en órbita baja (LEO) prometen reducir esa brecha y abrir nuevas posibilidades para industrias que dependen de una conectividad confiable.
¿Estamos frente a la solución definitiva para conectar las regiones donde antes era impensable hacerlo? En esta edición de Next Thinking analizamos el potencial, las limitaciones y los casos de uso que están redefiniendo la conectividad empresarial en América Latina.
Contexto El panorama de la conectividad en América Latina atraviesa una reconfiguración estructural. Para las direcciones de IT, la infraestructura satelital ha evolucionado de un respaldo pasivo a un componente central de la arquitectura de redes corporativa, impulsado en gran medida por la necesidad de dar soporte a tecnologías emergentes como la AI.
Datos objetivos De acuerdo con un pormenorizado análisis del mercado sobre el internet satelital, los servicios basados en satélites geoestacionarios (GEO) presentan latencias elevadas que oscilan entre los 600 y 800 milisegundos, operando principalmente bajo la banda Ka. Paralelamente, la competencia en órbitas bajas se intensifica; reportes recientes confirman que Amazon ha desplegado suficientes satélites para lanzar su servicio comercial LEO este año, alcanzando la masa crítica de dispositivos en órbita para ofrecer cobertura continua.
¿Por qué es importante? La disponibilidad de múltiples órbitas redefine la redundancia empresarial. Mientras que los sistemas GEO garantizan coberturas geográficas masivas con un costo de inversión predecible en zonas rurales, su alta latencia introduce fricciones críticas. La llegada de nuevos competidores LEO introduce alternativas de alta velocidad y baja latencia indispensables para operaciones en tiempo real, un escenario que se potenciará tras el anuncio de que Blue Origin desafía a Starlink con TeraWave, un internet satelital de 6 Tbps para el sector empresarial, lo que promete llevar capacidades de transmisión masiva al entorno corporativo. ¿Qué significa realmente? Para los tomadores de decisiones, esto implica que las arquitecturas de red deben volverse híbridas. Los casos de uso de GEO se consolidan en el respaldo de transferencias de datos masivas no síncronas, monitoreo de activos estáticos y conectividad esencial en regiones agrícolas o mineras aisladas donde el despliegue de fibra óptica es inviable.
El trasfondo El despliegue tecnológico actual demuestra que ninguna órbita resolverá por sí sola la brecha de conectividad digital regional. Los proveedores tradicionales buscan optimizar el rendimiento mediante la integración de herramientas de AI para la gestión dinámica del tráfico. Al mismo tiempo, los gigantes tecnológicos consolidan su infraestructura; un ejemplo de esto es la multimillonaria estrategia de consolidación donde Amazon comprará Globalstar por casi $11,600 mdd para reforzar su negocio satelital LEO vs. Starlink, un movimiento que busca acelerar el ecosistema de conectividad directa a dispositivos móviles y redefinir la competencia orbital.
Nuestra visión El verdadero valor para el sector corporativo latinoamericano no radica en elegir una órbita sobre otra, sino en la capacidad de orquestación. Los líderes de IT deben diseñar redes capaces de conmutar cargas de trabajo de forma inteligente: mantener procesos analíticos y de GenAI en conexiones de baja latencia, y delegar el almacenamiento y la telemetría masiva a la robustez comprobada de la infraestructura GEO.
ENCUESTA
¿Cómo evalúa su organización el uso de satélites de órbita baja (LEO) para la infraestructura de red actual?
*|SURVEY: Ya los implementamos |*
*|SURVEY: Estamos evaluando su costo|*
*|SURVEY: No se consideran viables|*
*|SURVEY: Se desconoce la tecnología|*
En la edición pasada, sobre la capacidad de respuesta autónoma de su SOC actual ante incidentes, la mayoría respondió "Triaje rápido, pero manual", seguida muy de cerca por "No cuenta con un SOC". Parece que hay todavía mucho que avanzar en ese tema.
NEXT TIPS
ANÁLISIS
Internet satelital en México: costos y proveedores clave
Si le reenviaron este correo y quiere suscribirse, hágalo aquí. Si le gusta nuestro newsletter, no dude en recomendarlo y compartirlo.
Nextwork360 Latam es la red más grande en Hispanoamérica de revistas y medios de comunicación digitales B2B sobre temas de transformación digital e innovación empresarial. Su misión es difundir la cultura digital y emprendedora en las organizaciones de América Latina.
Boletín
Este correo fue enviado porque te has suscrito a el boletín informativo de Next Thinking que hace parte de Nextwork360.
Este mensaje ha sido enviado a *|EMAIL|*.
Si deseas eliminar tu dirección de correo de nuestra lista de envíos haz clic aquí.