La inteligencia artificial (AI) será un componente clave de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que promete ser la más avanzada tecnológicamente. Se utilizará a lo largo del torneo para optimizar la preparación, el rendimiento y la recuperación.
Con 48 equipos y 104 partidos en 16 ciudades anfitrionas y tres países (Estados Unidos, Canadá y México), se prevé que la Copa sea el mayor evento deportivo de la historia en términos de asistencia, ingresos y audiencia global.
Si bien la inteligencia artificial podría aumentar la brecha entre las naciones grandes y pequeñas, también podría darles a estas últimas una nueva ventaja.
Esto refleja un uso creciente de la AI en el deporte de élite y en el futbol, con herramientas que se aplican no solo para optimizar el rendimiento de los atletas, sino también para mejorar el arbitraje, la seguridad del torneo y la experiencia de los aficionados.
A continuación se analiza cómo se utilizará la AI en la Copa Mundial, quiénes podrían beneficiarse y qué riesgos podrían surgir.
Índice de temas
¿Cómo se utilizará la AI en el terreno de juego?
Habrá diversas maneras en que puede ayudar en el campo:
- Herramientas para apoyar la evaluación de jugadores, equipos y partidos.
- Predicción de resultados y eventos del partido (como goles y asistencias esperados, saques de esquina, pases, tácticas del rival).
- Monitoreo de la carga de trabajo de los atletas.
- Predicción y detección de lesiones.
- Detección de talentos.
En la Copa del Mundo, los directores técnicos utilizarán la AI junto con la analítica de datos para la toma de decisiones convencionales para planificar cada partido, incluyendo qué fortalezas del rival deben neutralizar y qué debilidades pueden aprovechar.
Del mismo modo, el personal de alto rendimiento utilizará la AI para monitorear la salud y el bienestar de los jugadores, y predecir posibles lesiones.
La temida tanda de penaltis es un área donde la inteligencia artificial tendrá una influencia directa. Los equipos utilizarán esta tecnología para sintetizar datos históricos y obtener información sobre las posibles estrategias de los porteros y los lanzadores de penaltis.
Una ventaja clave es la rapidez con la que se pueden realizar estos análisis. Lo que antes requería días de trabajo manual tradicional, ahora se puede hacer en horas, incluso para equipos enteros.
Si un partido se decide en la tanda de penaltis, la AI podría influir con mucha probabilidad en el tiro o la parada decisivos.
El arbitraje también aprovechará la AI
Los árbitros también contarán con el apoyo de la AI.
Si bien la tecnología de fuera de juego semiautomatizado se introdujo en el Mundial de 2022, se mejorará con la incorporación de avatares 3D con AI de cada jugador. El objetivo es mejorar la precisión de las decisiones arbitrales mediante el uso de dimensiones corporales más precisas de los jugadores involucrados.
Los avatares también se utilizarán para ofrecer contenido más atractivo cuando se muestren a los aficionados las decisiones del VAR (Videoarbitraje Asistente).
En lugar de ver solo figuras genéricas, los aficionados verán avatares realistas que incorporan los rostros, el uniforme e incluso el peinado de los jugadores.
Otra aplicación en el arbitraje será la tecnología de vista del árbitro, que utiliza cámaras corporales para capturar imágenes del juego desde la perspectiva del árbitro. La AI se utilizará para estabilizar las imágenes, con el objetivo de mejorar la experiencia inmersiva de los aficionados.
Afuera del campo
La gestión de multitudes y la logística son otras áreas donde se implementará la AI.
La FIFA ha creado un “Centro de Comando Inteligente” que conectará datos de partidos, estadios y emisoras, además de modelos digitales de estadios para monitorear y predecir el comportamiento del público.
El objetivo es garantizar el control de problemas relacionados con la multitud, como los cuellos de botella.
¿Existen riesgos?
Si bien existen muchos beneficios, será necesario gestionar un amplio espectro de riesgos.
Las principales preocupaciones con las herramientas de AI son los resultados deficientes y la pérdida de habilidades y trabajo significativo para los humanos.
Para contrastar esto, los líderes de equipo deben asegurarse de que la AI se utilice únicamente para apoyar la toma de decisiones humanas, no para reemplazarla.
La privacidad y la seguridad de los datos serán preocupaciones clave para el CISO, con la posibilidad de que información confidencial o sensible se filtre o sea consultada por actores no autorizados o malintencionados. El uso de la AI en áreas como la ciberseguridad en eventos masivos y la gestión de multitudes también podría brindar la oportunidad para ciberataques altamente disruptivos a la infraestructura de IT.
La igualdad podría ser un problema: los equipos con mayor presupuesto respaldado por su CEO podrían tener ventaja gracias a herramientas más sofisticadas.
En un intento por igualar las condiciones de competencia, la FIFA ha presentado Football AI Pro, una herramienta de AI disponible para todos los equipos. Este modelo de lenguaje específico para el fútbol permite realizar análisis previos y posteriores a los partidos y proporciona acceso a más de 2,000 métricas.
El objetivo es garantizar que todas las naciones tengan acceso a cierto nivel de apoyo de la AI. Aún está por verse qué naciones la utilizarán realmente.
Otra posible consecuencia negativa es la homogeneización táctica, donde los partidos se vuelven predecibles porque todos los equipos siguen el mismo plan de juego generado por la AI.
Lamentablemente, es probable que la AI se utilice con fines maliciosos, por ejemplo, en estafas de venta de entradas mediante imágenes, deepfakes, sitios web y correos electrónicos de phishing generados por AI. Los aficionados deben extremar las precauciones en todo momento.
¿La AI contribuirá a ganar una Copa del Mundo?
No veremos a una AI agéntica marcando un gol, ni a un entrenador robot dirigiendo el juego —al menos no todavía—, pero no cabe duda de que el ganador del torneo habrá contado con la AI en algún momento.
En cuanto a quién será, bueno, siempre podemos preguntarle a la AI.






