Dell Technologies y la firma británica de infraestructura tecnológica RHAELM firmaron un memorando de entendimiento (MoU) con la mayor compañía de generación de energía japonesa, Jera, para la construcción de un centro de datos de hiperescala junto a su planta térmica en Chiba, Japón.
El MoU establece un modelo de infraestructura que parte de una central eléctrica existente para desarrollar alrededor de ella un centro de datos con capacidad energética asegurada desde el inicio.
La alianza respalda la ambición de Japón de acelerar el desarrollo de data centers de próxima generación y fortalecer su capacidad nacional de inteligencia artificial (AI).
El proyecto, anunciado el 1 de octubre, representa una inversión superior a $15,000 millones de dólares (mdd) y será el primero en aplicar esta configuración. Las operaciones están previstas para comenzar alrededor de 2028.
El monto de inversión lo sitúa como de gran escala para el mercado japonés. Las empresas aseguran que sería la mayor instalación de infraestructura de AI en un solo sitio de Japón y una de las mayores de Asia actualmente.
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Esquema behind-the-meter para el centro de datos
Jera, que afirma genera aproximadamente un tercio de la electricidad del país, aportará el terreno junto a su central y suministrará hasta 400 MW de capacidad eléctrica para el centro de datos, de acuerdo con un comunicado. La agencia Reuters aseguró que el abastecimiento durará entre 15 y 25 años.
La instalación operará bajo un esquema “detrás del contador” (behind-the-meter), en el que el centro de datos recibe la electricidad directamente de una instalación de generación ubicada en el mismo emplazamiento, en lugar de depender de una nueva conexión convencional a la red.
Por su parte, RHAELM se encargará del desarrollo, construcción, operación y financiamiento del centro de datos, con la firma global de gestión de inversiones Apollo Global Management como su socio estratégico.
El CEO y CRO de la compañía, Bradd Lewis, explicó que el modelo les permitirá “entregar una instalación de 400 MW años antes de lo que permitiría el calendario de un proyecto convencional conectado a la red”.
Japón ya identifica como un reto para expandir sus data centers la diferencia entre los tiempos de construcción de estas instalaciones y los de nuevas fuentes de generación eléctrica. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) japonés estima que un centro de datos puede construirse en uno a dos años, mientras que nuevas fuentes de generación pueden requerir entre uno y 15 años, dependiendo de la tecnología.
Integración de Dell AI Factory a escala de rack
Dell incorporará su Dell AI Factory, una arquitectura de infraestructura para inteligencia artificial diseñada para desplegar capacidad de cómputo a escala de rack.
El presidente del Grupo de Soluciones de Infraestructura de Dell Technologies, Arthur Lewis, señaló que desplegar infraestructura de AI a escala nacional requiere una base construida desde el inicio para ofrecer “control, flexibilidad y crecimiento”.
Esta colaboración, añadió, “tiene como objetivo establecer dicha base, creando la capacidad de cómputo que Japón necesita para desarrollar y escalar su propia innovación en AI“.
El socio y responsable de Asia-Pacífico de Apollo, Eiji Ueda, apuntó: “Nos complace tener la oportunidad de aportar nuestra experiencia y capital a través de estos proyectos para ayudar a construir infraestructuras fundamentales para el futuro”.
Estrategia Watt-Bit Collaboration en Japón
De acuerdo con el comunicado, Jera y RHAELM pretenden estudiar otros emplazamientos de la empresa de energía para desarrollar varios gigavatios de infraestructura de AI en Japón durante la década de 2030.
El anuncio no especifica todavía qué otras centrales participarían ni la capacidad de cada eventual proyecto.
Aunque el proyecto anunciado corresponde a Jera, Dell Technologies y RHAELM, se alinea con la estrategia japonesa denominada “Watt-Bit Collaboration”, que busca una mayor coordinación entre infraestructura eléctrica y de comunicaciones.
El CEO y presidente de Jera, Yukio Kani, señaló que la combinación de las capacidades de las tres compañías permitirá acelerar el despliegue de infraestructura de AI.
“Podemos ayudar a que la infraestructura de AI entre en funcionamiento más rápidamente, facilitando el acceso a la energía fiable y a gran escala que necesita —en un mercado complejo y con limitaciones de combustible como el de Japón— y crear un modelo que pueda implementarse a gran escala en todo el país y, con el tiempo, potencialmente en otros mercados”, concluyó.






