Walmart canceló la función de Pago instantáneo de OpenAI tras su fracaso, e integró su propio chatbot, Sparky, directamente en ChatGPT y Google Gemini.
De acuerdo con Wired, tras meses de pruebas discretas de la función de checkout instantáneo —su nombre en inglés—, el gigante del retail decidió que no funcionaba y dio un vuelco a la relación.
Este cambio estratégico supone uno de los primeros fracasos públicos en la carrera por el comercio conversacional y marca un giro importante en la forma en que los retailers abordan las colaboraciones con inteligencia artificial (AI).
En lugar de permitir que las plataformas de AI controlen la experiencia de pago, ahora Walmart conserva el control de los datos de sus clientes, aprovechando la enorme base de usuarios de las aplicaciones de AI para el consumidor.
OpenAI no gestionará las transacciones dentro de ChatGPT sino que Walmart mantendrá el control total de la experiencia de compraal integrar Sparky directamente en ChatGPT y Google Gemini.
La nueva integración de Sparky se ha implementado a mediados de marzo, primero para los suscriptores de ChatGPT Plus y Gemini Advanced. El acceso gratuito estará disponible a finales de primavera.
Walmart afirma estar en conversaciones con Anthropic para integrar Sparky en Claude, lo que sugiere que la cadena de retail considera a los asistentes de AI como canales de distribución, más que como socios tecnológicos.
Las primeras pruebas muestran un engagement prometedor. Datos internos del programa piloto de Walmart indican que los usuarios que acceden a Sparky a través de ChatGPT completan sus compras a una tasa cercana a 70 % de la de quienes utilizan Walmart.com directamente, un resultado mucho mejor que las cifras de conversión de Instant Checkout. La clave parece ser la confianza. Los clientes reconocen que están interactuando con un agente de Walmart, incluso dentro de otra aplicación.
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Promesa no cumplida
La visión original parecía prometedora. OpenAI presentó Pago Instantáneo como una forma sencilla para que los usuarios de ChatGPT compraran productos sin salir de la conversación.
Sin embargo, la función presentó problemas de precisión y no pudo igualar las herramientas de compra internas de Walmart, de acuerdo con fuentes cercanas a la colaboración que citó Wired.
Los clientes se quejaron de que aparecían artículos incorrectos en sus carritos y las tasas de conversión cayeron muy por debajo de las que el minorista registra a través de sus propios canales.
“Hemos constatado que nuestros clientes buscan coherencia en todos los puntos de contacto”, declaró un portavoz de Walmart. La compañía no compartió métricas de rendimiento específicas, pero la decisión de reestructurar por completo una colaboración con la empresa más prometedora en AI dice mucho sobre el resultado de las pruebas.
Sparky, el remedio de Walmart
Sparky, el asistente de compras interno de Walmart, está disponible en Walmart.com y en la aplicación móvil desde principios de 2025.
Desarrollado con una combinación de datos propietarios de retail y modelos de lenguaje de terceros, Sparky gestiona desde recomendaciones de productos hasta sugerencias de sustitución cuando los artículos están agotados.
Ahora se integró como un complemento en ChatGPT y Gemini, lo que significa que los usuarios de cualquiera de las dos plataformas pueden usar el asistente de compras de Walmart sin que OpenAI ni Google intermedien en la transacción.
La arquitectura técnica es crucial. Cuando alguien le pide a ChatGPT que le “encuentre la mejor oferta en toallas de papel”, la solicitud se dirige a Sparky, que busca en el inventario de Walmart, presenta opciones y procesa el pedido, todo dentro de la interfaz de ChatGPT.
OpenAI obtiene visibilidad y, potencialmente, una comisión por recomendación, pero Walmart conserva los datos del cliente, la transacción y la relación postventa.
Esto representa una tensión fundamental que está surgiendo en las alianzas de AI empresarial.
El esfuerzo de las AI por conquistar el comercio
Empresas de plataformas como OpenAI y Google quieren convertirse en la capa de interfaz universal donde el comercio se realiza sin problemas. Pero los retailers han dedicado décadas a construir relaciones con los clientes y no tienen ningún interés en convertirse en catálogos de productos intercambables dentro de la aplicación de otra empresa.
Amazon se ha mantenido notablemente discreta sobre la integración de Alexa con asistentes de AI de terceros, presumiblemente por la misma razón.
Según se informa, Target rechazó una alianza similar con OpenAI el año pasado. El patrón es claro: las grandes cadenas de retail quieren distribuir sus productos a través de plataformas de AI, pero se niegan a ceder el control del checkout.
Para OpenAI, esto debe ser un duro golpe. La compañía ha estado impulsando con fuerza las alianzas comerciales en busca de nuevas fuentes de ingresos más allá de las suscripciones a ChatGPT y el acceso a la API. Se suponía que Instant Checkout demostraría que la AI agéntica podía generar transacciones directamente, no solo responder preguntas. Walmart era el socio estrella, y si no logra que la función funcione con la mayor cadena de retail de Estados Unidos, toda la tesis de las compras mediante agentes se tambalea.
Google se enfrenta a un dilema diferente. La compañía ya cuenta con profundas integraciones de compras a través de la Búsqueda y los anuncios de Shopping, por lo que el hecho de que Gemini aloje agentes de compras de terceros no amenaza su modelo de negocio principal. De hecho, hacer que Gemini sea más útil para el comercio mantiene a los usuarios dentro del ecosistema de Google por más tiempo.







