OpenAI debutó el 15 de julio en el mercado del hardware con el lanzamiento de un teclado retroiluminado personalizable de $230 dólares diseñado para complementar su asistente de programación con inteligencia artificial (AI), Codex.
Denominado Codex Micro (kbd-1.0), este periférico fue presentado como una forma “de llevar al siguiente nivel” el trabajo de los usuarios de ChatGPT al gestionar sus flotas de AI agéntica: los bots semiautónomos capaces de escribir y ejecutar código con mínima intervención humana.
Codiseñado con Work Louder —firma especializada en teclados—, el dispositivo será vendido a través de Supply Co., la tienda oficial de artículos de marca de la startup que anteriormente estaba reservada solo para empleados, pero que la compañía abrió para ofrecer al público ropa premium, accesorios y dispositivos tecnológicos de edición limitada inspirados en AI.
El debut de Codex Micro se produce en un escenario complejo para OpenAI: coincide con las especulaciones sobre el desarrollo de un dispositivo que rivalice con los smartphones, la reciente demanda de Apple contra el creador de ChatGPT por presunto robo de secretos comerciales y la agresiva expansión de las plataformas de AI agéntica en el mercado corporativo, rubro en el que la empresa le siguió los pasos a su rival Anthropic, presentando en días recientes ChatGPT Work.
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Un hardware de edición limitada
Sin embargo, Codex Micro no parece ser el esperado dispositivo de OpenAI con el exdiseñador de Apple, Jony Ive, detrás, sino una colaboración de edición limitada, según confirmó TechCrunch.
Basta entender que su lanzamiento no ameritó una transmisión en YouTube ni una publicación de blog en el sitio de la compañía —como lo hace cuando presenta actualizaciones—, sino que su presentación ocurrió mediante la cuenta de desarrolladores de OpenAI —con casi cinco millones de seguidores menos— y un escueto comentario del CEO Sam Altman en su cuenta de X: ” Me sorprende que algunas personas quieran la versión silenciosa”.
Días antes, Bloomberg informó que OpenAI trabaja en su primer dispositivo físico aún no lanzado: un altavoz inteligente portátil, sin pantalla y conectado con ChatGPT, que incluiría componentes mecánicos capaces de moverse por sí solos.
En medio de estos rumores, Apple demandó el pasado 3 de julio a OpenAI, acusando a la alta dirección de la compañía de una estrategia deliberada para extraer su información confidencial. Algunos reportes señalan que Codex Micro fue diseñado por exempleados de la compañía con sede en Cupertino (California, Estados Unidos).
El fabricante de iPhone alega que su antiguo socio utilizó dicha información para desarrollar su propio hardware de OpenAI, mientras que la empresa que dirige Altman ha negado haber cometido irregularidades.
¿Cómo funciona Codex Micro?
Codex Micro incluye seis retroiluminadas, que muestran el estado del agente, otras seis de comando personalizables que funcionan como atajos para acciones frecuentes de Codex y un joystick para iniciar flujos de trabajo comunes de herramientas de automatización de IT o para liberar el estrés mientras se espera a que finalice una tarea.
También tiene una perilla que ajusta la cantidad de “razonamiento” —es decir, el tiempo y la potencia de procesamiento— que un agente dedica a una tarea determinada (nivel de razonamiento del agente).
La idea es que, en lugar de gestionar los agentes de AI para empresas a través de un dispositivo móvil o la aplicación de escritorio, ahora se puede usar el Codex Micro como centro de control para el trabajo con agentes, como lo describe OpenAI.
Además, aportará un diseño estético y moderno a cualquier espacio de trabajo. El dispositivo se puede controlar y personalizar mediante la aplicación de escritorio de ChatGPT.


