La industria de la ciberseguridad dejará de escuchar “CyberArk”. No porque las soluciones de la compañía israelí desaparezcan, sino porque la integración definitiva con Palo Alto Networks la ha llevado a evolucionar a Idira, dejando atrás el nombre con el que nació, incluso seis años antes que su nueva propietaria, en 1999.
Quien fuera su director general para México hasta febrero pasado, Marc Thewissen, fue puntual: “Hacia adelante el mercado ya no debe de escuchar el nombre ‘CyberArk’. Nosotros no vamos a tener ningún producto, ninguna solución, que lo incluya. Ahora toda la plataforma, todo nuestro branding y todo nuestro go to market está basado en Idira”.
En palabras de la directora general para México de Palo Alto, Daniela Menéndez, la transición no es un simple cambio de nombre: “CyberArk es la base que conforma lo que hoy es Idira, una plataforma de siguiente generación de protección de identidades que cubre toda la identidad, sea humana, de inteligencia artificial agéntica… Por eso lo llamamos una evolución”.
Palo Alto Idira responde a las nuevas necesidades del mercado, donde más de 90% de los ataques tienen involucrada una debilidad en la protección de la identidad. Y en ese entorno, las organizaciones enfrentan, por un lado, un descontrol de las identidades humanas. De acuerdo con datos de Unit 42 de Palo Alto, más de 96% de los integrantes de una organización tienen más privilegios de los que deberían tener.
Por el otro, el crecimiento exponencial de las identidades máquina. En dos meses, la estadística de la empresa pasó de 84 a 106 de estas por cada humana.
“Si actualmente no tenemos los recursos para estar vigilando a cada una de las personas humanas, pues evidentemente no tenemos los recursos para estar vigilando 106 veces más identidades”, apuntó Thewissen, quien ahora es el director general de Seguridad de la identidad para México de Palo Alto.
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Desafíos de la inteligencia artificial en ciberseguridad
En ciberseguridad, la inteligencia artificial (AI) es uno de los grandes retos y en varios frentes. Mientras Thewissen destacó el problema de las identidades de agentes de AI; Menéndez se refirió a la posibilidad de crear un ataque con esta tecnología, combinando vulnerabilidades de bajo nivel para crear otras críticas.
“Si las identidades máquina están creciendo exponencialmente, los agentes van a hacer que eso parezca juego de niños. No hay forma de medir ahora el crecimiento que esperamos, pero sabemos que va a ser brutal, exponencial e imposible de controlar”, advirtió Thewissen.
A diferencia de las primeras, acotadas a un secreto o a una credencial de una API, los segundos “toman acciones autónomamente [incluso] pueden usar las identidades máquina para conectarse a una aplicación, a una base de datos o comunicarse con un humano. Entonces, es una combinación de ambos tipos de identidades con superpoderes”.
Menéndez complementó: “Los agentes tienen una capacidad de ejecución que nosotros, los humanos, les definimos. Y de ahí su riesgo también. Porque tú le puedes definir sin tener conciencia de los guardrails que debe de tener”.
De acuerdo con el ejecutivo, lo primero que se debe hacer cuando se crean es brindarles una identidad —“eso es lo que hace Idira”, puntualizó— y después, mediante la recién lanzada plataforma de Palo Alto para proteger AI agéntica, Prisma Airs, configurar sus guardrails, para verificar el runtime y brindarles seguridad.
La directora general para México de Palo Alto también mencionó el reto de la AI como un componente integrado en todo el negocio a nivel de productividad y eficiencia. Se usa a fin de “identificar patrones para ser más efectivos, para dar una respuesta más ágil en la automatización para los playbooks y las respuestas en tiempo real. Y también, al mismo tiempo, está la otra parte: no solo hay que utilizarla, sino también hay que protegerla. Y ahí hay otro reto”.
Just-in-Time: Privilegios dinámicos en accesos IT
La propuesta de Palo Alto Idira no solo atiende el problema de las nuevas identidades, sino que pone foco en un problema de años: los privilegios. “La comodidad de un acceso estático es lo que trajo mucho riesgo”, señaló Menéndez.
Agregó que la plataforma busca “sustituirlo por un privilegio dinámico que se otorgue desde un punto central o un único plano de control. Desde el punto de vista de seguridad, hace todo el sentido tener que cambiarlo para que se pueda evolucionar”.
Thewissen abundó que con un privilegio dinámico “lo que hacemos es que únicamente se le otorga la llave en el momento que se debe abrir una puerta”.
Anteriormente, agregó, “se tenía que seguir un procedimiento para que un administrador pudiera llegar a un servidor. Actualmente, con privilegios dinámicos y con Just-in-Time, siguen operando de la manera nativa. Pero conservamos las bitácoras, la auditoría, la otorgación de privilegios. Absolutamente todo, pero de una manera más sencilla para los usuarios”.
El director general de Seguridad de la identidad para México de Palo Alto afirmó que “quitar un privilegio permanente es reducir superficie de ataque” y reconoció que aunque se requiere preparación para implementar este nuevo marco, se hace muy asistido por AI.
Pero fue cauteloso: “No es magia. Jamás vamos a llegar a decirle a un cliente: ‘Prendemos este switch y ya vamos a apagar todos sus privilegios permanentes y amaneces con privilegios dinámicos’. No es así”.
Si bien en ambientes modernos, de nube, por ejemplo, “es mucho más ágil, sencillo y nativo”, Thewissen aseguró que en ambientes legados, aunque hay más tarea que hacer, “es posible y lo hemos hecho en muchísimas ocasiones”.
Plataformización de la ciberseguridad B2B
Con el lanzamiento de Idira en mayo pasado, a casi un año de que la firma de Santa Clara (California, Estados Unidos) anunciara la adquisición de la israelí por $25,000 millones de dólares, la compra ha adquirido un nuevo sentido.
De significar —como se anunció— la entrada de Palo Alto a la gestión de acceso con privilegios (PAM), pieza fundamental de la actual seguridad de las identidades, se convirtió en la consolidación de su estrategia por “plataformizar” su oferta.
Para Menéndez el origen está en el problema de fragmentación. En ciberseguridad, recordó, se aplicó el best of breed —una estrategia en la que se elegía el software más especializado y avanzado para cada función específica— hasta terminar con demasiadas soluciones.
“Lo vimos en los ataques más documentados y conocidos de los últimos años: varias herramientas identificaron que había una vulnerabilidad o que algo no estaba funcionando dentro del patrón, pero se fue anunciando por separado. Y como no hubo nada que hiciera el stitching, hay amenazas que no se pudieron responder en tiempo adecuado o en tiempo real”, señaló.
Plataformizar, apuntó Thewissen, “significa que tienes una visibilidad centralizada de todo lo que está pasando, que todas las capas están correlacionando eventos y que tienes automatización entre estas”, indicó
Y aunque la tendencia de plataformas unificadas está en auge, advirtió: “No todo lo que se dice ser una plataforma lo es realmente. Hay algunas empresas que por tener dos productos [dicen]: ‘Ah, ya tengo una plataforma’. Y eso no es cierto”.
De acuerdo con el ejecutivo, una plataforma tiene que tener tres características vitales: visibilidad centralizada, correlación entre todas las capas y automatización de principio a fin. “Eso, Palo Alto Idira ya lo tiene. Tenemos la mejor posición en el mercado para brindar una verdadera seguridad de identidad a nuestros clientes”, dijo.
Migración transparente de CyberArk a Idira
Aunque la meta global con Idira es ambiciosa (promover sus beneficios para que sea adoptada por la base instalada de Palo Alto, que supera las 70,000 cuentas), la nueva plataforma no empezará de cero.
“Más de 90% de los clientes que vienen de CyberArk están en una plataforma SaaS [y esta] va a ser evolucionada a Idira. Van a poder tener todos los beneficios de la plataforma, dado que ya están consumiendo el servicio de la nube”, apuntó Thewissen.
Aún así, ambos directivos subrayaron en que para ningún cliente esto implicará una migración. El proceso será transparente y sin interrupciones operativas o de negocio. Si bien las vías de facturación y los contactos comerciales se mantendrán independientes por el momento, la integración tecnológica ocurrirá de manera silenciosa.
“Nosotros en el backend vamos a empezar a hacer las integraciones de la plataforma para poder correlacionar, para tener visibilidad centralizada. Vamos a modernizar también las interfaces de usuario y a incluir un control center, [que] les va a dar visibilidad de lo que están haciendo las identidades end-to-end en todo su ciclo de vida”, detalló Thewissen.
Bajo este nuevo esquema, un cliente de CyberArk —sin importar si consume PAM, Workforce Access Management o gestión de secretos— verá su servicio evolucionar a Idira sin fricciones y las cuentas de Palo Alto que ya operan con seguridad de red (NetSec) o protección y automatización de endpoints (Cortex) ahora podrán incorporar la seguridad de la identidad.
“No tiene que ser escoger pedazos, sino simplemente que una plataforma te permite consolidar la visibilidad para que tengas una mejor protección. Y lo que no puedes ver, no lo puedes proteger”, indicó Menéndez.
CyberArk y Palo Alto, “un match made in heaven”
CyberArk y Palo Alto han logrado integrar de forma orgánica su oferta, de acuerdo a sus liderazgos locales. Su fusión, comentó Thewissen, “es como un match made in heaven”, en referencia a la frase en inglés que denota gran compatibilidad y complementación armoniosa.
“Jamás hubo un overlap [superposición] entre la protección que ofrecía CyberArk y la de Palo Alto. Una compañía fue usuaria de la otra y viceversa por muchos años. Su GlobalProtect [solución de seguridad y VPN de acceso remoto] nunca se interpuso con nuestro EPM [administrador de privilegios de endpoints] y su protección de AI no se sobrepuso con la nuestra”, afirmó Thewissen.
Esto, añadió, “ha propiciado que la integración sea muy sencilla. Son dos engranes que llegaron a embonar perfectamente bien, a nivel tecnológico y a nivel persona. Las filosofías, la forma de trabajo y el ambiente laboral también son muy similares”.
Su antigua contraparte, Menéndez, recordó que ambas compañías hicieron actividades en conjunto en diversas latitudes, incluido México, e incluso se recomendaban entre los clientes “porque realmente creíamos mutuamente en la tecnología del otro”.
En los planes a futuro, Menéndez reconoció que “es muy probable que no se logre que toda la base de Palo Alto se integre y adopte”. Thewissen indicó que el equipo de Idira tendrá que crecer para lograrlo. “Necesitamos fortalecer el equipo y estamos trabajando en eso”.
América Latina, región que desde el año fiscal 2026 Palo Alto independizó, muestra —de acuerdo con la ejecutiva— un crecimiento y una inversión muy alta, que si bien no es más grande que otras regiones, “es más acelerada”.
Con la mesa puesta para enfrentar la evolución de la identidad digital, el siguiente gran paso de la compañía será lograr que el mercado deje atrás el histórico nombre de CyberArk y adopte la promesa de Idira. Después de todo, el tamaño de la apuesta responde a una ambición global. “La misión de Palo Alto Networks es hacer el mundo digital más ciberseguro. Para poder tener una aspiración de este estilo tienes que pensar a lo grande”, señaló Menéndez.






