The Coca-Cola Company anunció el pasado 16 de julio que un ataque de ransomware que afectó a su filial de productos lácteos, Fairlife, ha interrumpido sus operaciones y suspendido temporalmente la fabricación de productos en todo Estados Unidos.
En un informe presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos (EU), el gigante de las bebidas indicó que Fairlife detectó acceso no autorizado a algunos de sus sistemas, incluidos los relacionados con la producción, como parte de un ataque de ransomware.
“Tras detectar el problema, la compañía activó de inmediato sus protocolos de respuesta a incidentes y de continuidad del negocio“, indicó Coca-Cola en el reporte.
Hasta el momento, la empresa con sede en Atlanta (Georgia, EU) no ha revelado si se robaron datos durante el ataque, si la compañía está siendo extorsionada ni qué grupo de ransomware es responsable.
Ningún grupo de ciberdelincuentes se ha atribuido la responsabilidad del ataque hasta ahora. Si se robaron datos durante la intrusión, es probable que los atacantes intenten extorsionar a la empresa más adelante, amenazando con publicarlos a menos que se pague un rescate.
Mitigación del ransomware en sistemas de producción
Coca Cola señaló que la calidad y la seguridad de sus productos no se han visto afectadas por el hackeo. Fairlife es una de las marcas de lácteos de la multinacional, que produce leche ultrafiltrada, batidos de proteínas Core Power y bebidas nutricionales que se venden en Estados Unidos.
Sin embargo, confirmó que la producción en las instalaciones de Fairlife en Estados Unidos se suspendieron temporalmente mientras la compañía responde al incidente y restablece los sistemas afectados.
“La compañía continúa investigando y evaluando el impacto del incidente con la ayuda de consultores externos y expertos en ciberseguridad. Asimismo, ha notificado a las autoridades correspondientes”, detalló.
Sus operaciones de producción en Canadá no se han visto afectadas por el momento.






