Ocho de cada 10 empresas (85%) ya operan con dos o más plataformas de orquestación de agentes, según VentureBeat Pulse Research. El promedio es de 3.1 plataformas por organización y 64% utiliza al menos tres, de acuerdo con una encuesta aplicada en julio pasado a 107 compañías con 100 empleados o más.
Microsoft AI Foundry / Copilot Studio está presente en 70% de las organizaciones consultadas; OpenAI Agents SDK / Responses API, en 68%; Anthropic Claude Platform & Agent Skills, en 47%, y Google Enterprise Agent Platform, en 32%.
Son cifras de presencia dentro de los stacks, no de participación de mercado. La muestra está concentrada en organizaciones grandes: más de la mitad tiene 10,000 empleados o más y 53% pertenece al sector de tecnología y software. Venture Beat señaló que los resultados deben leerse como una señal direccional, ya que se trata de una muestra autoseleccionada y no probabilística.
La flexibilidad entre modelos y herramientas es el principal criterio de selección, con 29% de las respuestas, le sigue seguridad y permisos (17%), mientras que confiabilidad en producción y control sobre la ejecución de agentes registraron 15% cada uno.
La multiplicidad también aparece en la arquitectura que las empresas planean adoptar: 53% espera utilizar hacia finales de 2026 un plano de control híbrido, que combine capacidades de los proveedores con una plataforma externa de orquestación.
La principal preocupación sobre el control dentro de una plataforma de proveedor es seguridad y permisos (37%) por encima de vendor lock-in (23%).
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Los agentes abren una nueva capa del software empresarial
La proliferación de plataformas de orquestación coincide con un cambio en la forma de interactuar con las aplicaciones. De acuerdo con el vicepresidente de Investigación de desarrollo de software de IDC, Arnal Dayaratna, los agentes podrán comunicarse con distintas aplicaciones mediante las API a medida que se integren en los flujos de trabajo.
“Se comunicarán de manera similar a como hoy interoperan las distintas aplicaciones”, explicó al sitio CIO.
Esa separación entre la interfaz y los sistemas también alcanza al ERP. En junio pasado, el CEO de Rimini Street, Seth Ravin, planteó a The Register que los procesos empresariales pueden ejecutarse mediante las API entre los componentes existentes y colocar sobre ellos una interfaz basada en agentes. Según su planteamiento, esto puede dar lugar a un “ERP sin interfaz de usuario propia”.
El modelo comercial también empieza a cambiar. En mayo, el mismo medio reportó que SAP pasó de cobrar el acceso a su plataforma de AI con base en usuarios autorizados a un esquema relacionado con el valor generado mediante “acciones” de agentes.
SAP confirmó que sus unidades de AI se estiman según el número esperado de “acciones de agentes” de un dominio autónomo.
Gartner advirtió que la definición de esas acciones será determinante para calcular el costo. En el caso de agentes construidos por los clientes, señaló que, sin una definición clara de cómo se medirá su trabajo, “será difícil predecir y controlar los costos de ejecución”.
El problema aparece también en la encuesta de VentureBeat: 21% de las empresas consultadas todavía registra el gasto después de la ejecución y no dispone de un mecanismo en tiempo real para detener un agente antes de que genere un costo mayor. Otro 30% depende de controles nativos de las plataformas.
La orquestación todavía está en una etapa intermedia
Tener varias plataformas tampoco significa que la mayoría de los agentes ya opere con flujos complejos: 47% de las empresas señala que entre 26% y 50% de sus agentes son flujos realmente orquestados de varios pasos.
Otro 35% sitúa esa proporción entre 1% y 25%, mientras que 16% afirma que más de la mitad de sus agentes tiene ese nivel de orquestación.
El principal indicador de éxito es la confiabilidad en la finalización de tareas, con 30% de las respuestas, seguido por la gestión de flujos de varios pasos, con 27%. La productividad de los desarrolladores representa 23%.
El gasto también se dirige hacia el control. Monitoreo y debugging de agentes concentra 31% de las respuestas sobre las áreas donde más crecerá la inversión, seguido por seguridad y aplicación de permisos, con 30%.
Además, 67% de las empresas consultadas planea incorporar, sustituir o añadir una plataforma de orquestación durante los siguientes 12 meses. Entre quienes consideran un cambio, 43% evalúa Anthropic, 31% Google, otro 31% desarrollos internos y 25% OpenAI.
Los datos describen una arquitectura en la que los agentes ya se distribuyen entre varias plataformas, mientras las empresas construyen mecanismos para gobernarlos y medir su ejecución.
La siguiente capa del problema no es solo dónde ejecutar un agente, sino cómo controlar lo que hace y cuánto cuesta cuando atraviesa distintos modelos, aplicaciones y las API.






