Migración a la nube: Estrategias para tener éxito

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Estrategias para una migración a la nube exitosa



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El proceso de migración a la nube presenta tanto ventajas como desafíos significativos. En este artículo, se detallan aspectos clave y se ofrecen estrategias prácticas

Actualizado el 17 jun 2024




La migración a la nube se ha convertido en un componente fundamental de la estrategia tecnológica para muchas organizaciones.

Cada vez se extiende más la certeza de que la adopción de plataformas de nube no es optativa, y será sólo cuestión de tiempo, es decir, ¿cuándo?

Esto se debe a que la mayor parte de las nuevas ofertas de software se ofrecen como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés) y a las mayores ventajas de los entornos de nube.

Introducción a la migración a la nube

En términos generales, migrar a la nube se refiere al proceso de mover datos, aplicaciones y cargas de trabajo de un centro de datos local a la infraestructura de un tercero, que está disponible de forma virtual a través de internet.

Sin embargo, el proceso de migración presenta tanto ventajas como desafíos significativos.

En este artículo, se detallan aspectos clave y se ofrecen estrategias prácticas para una migración exitosa a la nube, con un enfoque en las consideraciones legales y de cumplimiento.

Consideraciones entre diversos tipos de nube

Antes de profundizar sobre las ventajas de la adopción de la nube es necesario aclarar que una empresa puede elegir entre distintos modelos de nube:

  • Privada
  • Pública
  • Nube híbrida

Asimismo, se puede decidir apostar entre una nube única (de un solo proveedor) o múltiple.

Es decir, repartir cargas de trabajo, datos o aplicaciones entre más de un hiperescalador, como se les conoce a los centros de datos a gran escala que se especializan en ofrecer cantidades masivas de potencia informática y almacenamiento.

La nube privada

La nube privada ofrece la ventaja de una infraestructura de nube segura que solo es accesible al propio cliente.

Nube híbrida es la tendencia

Pero la tendencia del mercado suele ser la nube híbrida, es decir, la que combina servicios de nube pública y privada para gestionar una infraestructura de IT flexible y rentable.

En ella, el cliente define cuáles son las cargas de trabajo más sensibles (y también los datos) que quiere mantener en un entorno cerrado y seguro.

También decide cuáles cargas son más sencillas de migrar y pueden tomar ventaja de la infraestructura de terceros a mejor costo.

Nubes múltiples, una nueva tendencia

A últimas fechas también hay una marcada tendencia a las nubes múltiples, ya que los clientes no quieren depender de un solo proveedor de nube pública.

En este sentido, cabe señalar que los modelos múltiples pueden ser tan sencillos como adoptar un paquete de software como servicio (SaaS) de distintos proveedores, ejecutar aplicaciones heredadas en una nube privada y, al mismo tiempo, ejecutar cada carga de trabajo en su nube “ideal”.

Este concepto implica aprovechar la portabilidad entre nubes, con la adopción de plataformas como servicio (PaaS) o infraestructura como servicio (IaaS).

Ventajas de la migración a la nube

La migración a la nube ofrece una serie de ventajas, incluyendo:

Escalabilidad y flexibilidad

La capacidad de escalar recursos de manera dinámica permite a las organizaciones adaptarse rápidamente a cambios en la demanda.

Reducción de costos operativos

Al migrar a la nube, las organizaciones pueden eliminar gastos asociados con la infraestructura física y pasar de gastos de capital (Capex) a gastos de operación (Opex) con las ventajas fiscales que eso representa.

Mayor agilidad

La capacidad de implementar y actualizar rápidamente aplicaciones y servicios es una de las ventajas de adoptar plataformas de nube, ya que permite a las organizaciones responder con mayor velocidad a las demandas del mercado.

Acceso remoto a los datos y aplicaciones

Es bien sabido que los datos en las organizaciones crecen en forma exponencial y pueden residir en distintas bases de datos, tanto locales como remotas.

La ventaja de las bases de datos en la nube es que ofrecen flexibilidad, confiabilidad, seguridad, y pueden adaptarse con rapidez a las cargas de trabajo y las demandas cambiantes.

Los aplicativos, por su parte, también están disponibles 24/7 los 365 días del año, siempre que el proveedor asegure la alta disponibilidad del servicio en modalidad SaaS.

Desafíos de la migración a la nube

A pesar de las ventajas, la migración a la nube presenta desafíos importantes:

Complejidad de la migración

Mover aplicaciones y datos a la nube puede ser un proceso complejo y desafiante, especialmente para cargas de trabajo heredadas.

Este es quizá uno de los aspectos más importantes cuando toca decidir qué migrar y qué conservar en el propio data center o en una nube privada.

La mayoría de las aplicaciones core de las industrias tradicionales sigue operando en infraestructuras cerradas y, por lo regular, no conviene ni tocarlas.

Seguridad y cumplimiento

Garantizar la ciberseguridad y el cumplimiento de los datos en la nube puede ser un desafío, especialmente para organizaciones en sectores altamente regulados.

Conlleva implementar los controles administrativos y técnicos necesarios para proteger los datos, los sistemas y las aplicaciones del acceso no autorizado, las violaciones de datos y otros riesgos de seguridad.

Gestión del cambio

La migración a la nube requiere implementar una correcta gestión del cambio.

Hay que implementar cambios en la cultura organizacional y en los procesos de gestión, lo que puede encontrar resistencia dentro de la empresa.

Antes de iniciar, es conveniente llevar a cabo una campaña para:

  • Concientizar sobre los retos y beneficios
  • Identificar las áreas críticas que podrían obstaculizar el proceso
  • Identificar a líderes de negocio que ayuden en el convencimiento de los distintos equipos sobre los beneficios que podrán obtener las áreas involucradas.

Integración con los sistemas existentes

Una de las mayores resistencias a la migración de cargas de trabajo a la nube es poder garantizar a los participantes que habrá integración con las aplicaciones individuales, diseñadas con un fin específico, para que funcionen en conjunto.

Fusionar y optimizar datos y flujos de trabajo entre múltiples aplicaciones de software es posible, pero hay varios componentes necesarios para orquestar satisfactoriamente estos procesos, como las API, los eventos y acciones, y el mapeo de los datos.

De manera que este aspecto no debe pasarse por alto.

Rendimiento y latencia de red

El rendimiento se refiere al volumen promedio de datos que realmente pueden pasar a través de la red durante un tiempo determinado.

Indica tanto la cantidad de paquetes de datos que llegan correctamente a su destino como los que se pierden.

Se puede medir el rendimiento de la red en términos de ancho de banda, fluctuación y pérdida de paquetes. La latencia y el rendimiento son inversamente proporcionales.

Con base en la criticidad de las aplicaciones, como la dinámica de fluidos, la computación de alto rendimiento, el IoT, el análisis de grandes volúmenes de streaming o la administración de datos en tiempo real y las bases de datos transaccionales, se debe tener en cuenta la latencia de la red.

Si bien todas las empresas prefieren una latencia baja, conviene determinar el nivel de tolerancia para pagar niveles de latencia de acuerdo con el tipo de aplicación.

Estrategias de migración a la nube

Para abordar estos desafíos, es fundamental implementar estrategias efectivas de migración a la nube:

Evaluación de la infraestructura actual

No todas las cargas de trabajo son iguales. Es necesario identificar las cargas de trabajo adecuadas para migrar a la nube, priorizando aquellas que ofrecen el mayor valor comercial y tienen requisitos de seguridad y cumplimiento manejables.

Se puede optar por migrar ciertas cargas de trabajo, como por ejemplo bases de datos o aplicaciones de mainframe para reducir los costos.

Planificación y ejecución de la migración a la nube

Antes de iniciar cualquier movimiento, es aconsejable preguntarse “por qué” conviene adoptar la nube, es decir, establecer el caso de negocio para la migración.

Se sugiere llevar a cabo una evaluación precisa de la infraestructura IT, las aplicaciones y los datos.

De esta forma se pueden identificar, como se dijo arriba, las cargas de trabajo más adecuadas y evaluar las dependencias que podrían tener un impacto en términos de interoperabilidad.

Asimismo, en esta etapa de planificación para migrar a la nube, es necesario evaluar:

  • Requisitos de rendimiento y escalabilidad
  • Requerimientos de seguridad y cumplimiento
  • Identificar los posibles retos

Selección de la plataforma de nube adecuada

Cuando se ha completado la evaluación, lo siguiente es seleccionar el proveedor de nube adecuado, el que se adapte mejor a las consideraciones del caso de negocio y al tamaño de su organización.

Entre los aspectos a tomar en cuenta están:

  • Compatibilidad del proveedor con aplicaciones y datos existentes
  • Oferta de servicios y modelo de precios
  • Consideraciones sobre la soberanía de los datos
  • El cumplimento de normas
  • Escalabilidad y flexibilidad de su oferta.
  • Interoperabilidad con los sistemas existentes en su organización

Lo anterior es independiente del modelo que elija, ya sea nube pública, privada o híbrida. Y, por cierto, no está por demás considerar el factor humano: la empatía entre los equipos de trabajo propios y los del proveedor es, con frecuencia, el factor de éxito en una migración suave.

Implementar prácticas de seguridad robustas

Es imperativo implementar controles de seguridad sólidos y cumplir con los requisitos regulatorios aplicables para proteger los datos en la nube.

Ningún proveedor se hará cargo por completo de la ciberseguridad de los clientes.

De ahí que se deben acordar responsabilidades, alcances y límites de ambas partes, además de establecer controles internos para salvaguardar las identidades, las políticas de acceso y la gobernanza de los datos.

Pruebas y validación de la migración a la nube

En la nube los usuarios no interactúan de forma directa con los servidores ni con ningún componente de la infraestructura IT, pero sí trabajan con las aplicaciones.

Por lo tanto, es fundamental realizar pruebas para asegurarse que las aplicaciones continúen funcionando como deberían después de migrar a la nube.

Para ello, se debe medir el rendimiento en ambos lados de la ecuación, es decir, en las instalaciones y una vez que está en la nube.

Existen métricas precisas, como hacer pruebas:

  • Funcionales
  • De rendimiento y carga (para evaluar la escalabilidad y capacidad de respuesta).
  • De seguridad para identificar vulnerabilidades
  • Pruebas de aceptación del usuario para comprobar la experiencia del usuario final

Optimización continua de los recursos en la nube

La optimización de la nube es el proceso para determinar la mejor forma de elegir y asignar recursos para sacarle el mayor provecho.

Es decir, aumentar el rendimiento y evitar el desperdicio, al mismo tiempo que se mantiene el control de los costos.

Dicho de otra forma, es la manera de impedir que proliferen todo tipo de instancias, servicios o proveedores de nube en una organización.

Sin embargo, debido a que las cargas de trabajo son dinámicas y evolucionan las aplicaciones de forma continua, la automatización y el aprendizaje automático pueden ser buenos aliados en el esfuerzo de optimización.

Consideraciones legales y de cumplimiento en la migración a la nube

Al migrar a la nube, es fundamental tener en cuenta consideraciones legales y de cumplimiento, tales como:

Protección de datos personales

Uno de los aspectos más críticos, porque suele ser el blanco de los ciberdelincuentes, es la protección de datos personales.

Se debe velar por la confidencialidad de los datos y su protección en entornos de nube.

Comprender cómo proteger los datos y otros recursos de información digital sigue siendo uno de los mayores obstáculos que se deben superar.

La protección de los datos en la nube debe abarcar su almacenamiento (en reposo) o su movimiento dentro y fuera de la nube contra amenazas de seguridad, acceso no autorizado, robo y corrupción.

Existen herramientas de seguridad física, tecnológica y controles y administración de accesos, todo ello con base en las políticas de gobernanza de datos de la organización.

Cumplimiento de regulaciones y normativas

Además de lo arriba expuesto, las organizaciones están sujetas al cumplimiento de regulaciones locales e internacionales aplicables, como GDPR, HIPAA, o PCI DSS, al migrar datos a la nube.

A ello hay que añadir un elemento de prevención de pérdida de datos en la nube (Cloud Data Loss Prevention, o DLP) para descubrir, clasificar e identificar datos sensibles con facilidad para reducir el riesgo de incumplimiento.

Respaldo y recuperación de datos

El proceso de respaldo y recuperación de datos en la nube contempla el almacenamiento en diferentes medios o en un sistema independiente que permita un fácil acceso en caso de una emergencia o situación extrema, como podría ser un ataque cibernético, una catástrofe natural o una pérdida accidental de información.

Revisar contratos y acuerdos de nivel de servicio (SLA)

Como en todo acuerdo, siempre hay que leer la letra chiquita y comprender completamente los términos y condiciones de los contratos con el proveedor de servicios en la nube.

Esto incluye los SLA (Service Level Agreement, en inglés) relacionados con el rendimiento y la disponibilidad.

Conviene hacer énfasis que la información y la protección de los datos son siempre una tarea compartida entre el cliente y el proveedor.

Conclusiones sobre migración a la nube

En conclusión, la migración a la nube ofrece importantes beneficios, pero también presenta desafíos significativos.

Al adoptar estrategias efectivas y considerar cuidadosamente las implicaciones legales y de cumplimiento, las organizaciones pueden realizar una migración exitosa a la nube y aprovechar al máximo las ventajas que ofrece esta tecnología.

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