Womcy enfocará ahora sus esfuerzos en menores de edad. A través del programa Geek Girls, una variante de sus mentorías que está dirigida a niños en edad escolar (de siete a 17 años), no solo enseña sobre amenazas a la ciberseguridad, sino intenta atraer a más estudiantes a las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
En colaboración con la Organización de Estados Americanos (OEA), el grupo de mujeres ofrece desde 2025 mentorías especializadas uno a uno para impulsar el desarrollo profesional de mujeres en ciberseguridad en América Latina.
Para la segunda edición de Womcy Geek Girls, las colíderes son María del Carmen García, CEO de Secure Information Technologies —firma especializada en gestión de riesgos IT— y su hija adolescente, Emma Ureña, evangelizadora de ciberseguridad e inteligencia artificial (AI).
En entrevista, García comentó que ha observado que su hija, quien tiene 15 años, ejerce gran influencia respecto a la ciberseguridad en niñas.
“Nos hemos dado cuenta que actualmente la niñez y las juventudes no le hacen tanto caso a los adultos, encuentran más sentido cuando la transmisión de conocimiento se hace entre ellos. Además, formarlos desde muy temprana edad los ayuda a saber cómo actuar en consecuencia y que se aseguren de tener higiene digital”, explicó.
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La brecha de género en STEM y ciberseguridad en AL
La CEO de SecureIT afirmó que el objetivo de Womcy Geek Girls es difundir conocimientos de ciberseguridad a cualquier persona, sin importar la edad. Si bien es un programa incluyente, dijo, se enfoca en las chicas por el déficit de mujeres en los temas de STEM.
Hasta el año pasado, las mujeres representaban solamente 28.2% de la fuerza laboral STEM a nivel global de acuerdo con el reporte La igualdad de género en la era inteligente del Foro Económico Mundial.
Esto indica que la brecha de género en el mundo está en 68.8% y que, al ritmo actual de cambio, tomaría 123 años alcanzar una completa paridad de género en el sector.
Mientras más especializada sea el área, las cifras se endurecen. El reporte Mujeres en ciberseguridad, de ISC2, señaló hace dos años que no se había registrado crecimiento en la participación de mujeres en esta área: la cifra se mantenía en 25%.
La expectativa para incrementar ese porcentaje reside en lograr que más mujeres jóvenes decidan incursionar en ciberseguridad.
Liderazgo y formación en ciberseguridad
Las colíderes de Womcy Geek Girls, madre e hija, tienen la experiencia necesaria para llevar el programa. García estuvo vinculada al Comité Mexicano de Informática (Comi), que impulsa el talento tecnológico de México desde la infancia, y Ureña participó el año pasado en la Olimpiada de ciberseguridad, que se llevó a cabo en Singapur.
García recordó cómo en el Comi, a través de actividades lúdicas, explicaban a niños desde los seis años qué es la encripción y la esteganografía —técnica criptográfica que consiste en ocultar información (mensajes, archivos, datos) dentro de otro archivo o soporte aparentemente inofensivo (imágenes, vídeos, audio, texto) para que pase desapercibido–.
En su plan de trabajo, las colíderes contemplan la participación de conferencistas que hablen sobre conciencia social respecto a la ciberseguridad y de comunicación asertiva ante acciones sospechosas en el mundo digital. Así mismo, quieren integrar herramientas web y juegos interactivos.
García considera que cuando se capacita a los chicos acerca de los riesgos a los que están expuestos en el mundo digital, toman conciencia de eso desde temprana edad: “Es importante hablar con ellos de ciberseguridad, que sepan que existen los ciberdelincuentes, a qué se dedican y cómo evitar exponerse”.
AI y lógica de programación para niñas en ciberseguridad
Egresada de la maestría en Administración de Servicios de Tecnología de la Ibero, García detalló que entre las habilidades duras que es importante que desarrollen las participantes en el programa está la lógica de programación —esto ampliado a áreas de AI—.
“Aunque las herramientas de AI son intuitivas, es importante que los chicos entiendan su programación para que puedan construir con pensamiento algorítmico, porque pensar en algoritmos no necesariamente es pensar en Python”, opinó.
Otro aspecto importante es aprender a encriptar y desencriptar, cómo se juega y cómo no debe hacerse, porque “los niños tienen muchísimo riesgo en el tema de los videojuegos especialmente cuando ignoran que afuera hay amenazas”.

Por otro lado, la entrevistada dijo que cuando se trata de aprendizaje automático, “hay que aprender a pensar en lenguaje-máquina, para que tome decisiones basadas en pensamientos algorítmicos bien programados, pero sobre la lógica del ser humano y así lograr que entregue resultados similares al pensamiento que tendría un ser humano y no se esté alimentando con algoritmos que pueden generar basura”.
En el caso de las habilidades blandas, relacionadas con el saber ser, García ejemplificó el caso del pensamiento crítico que resulta de gran utilidad cuando se trabaja con AI, “porque un robot no tiene empatía ética, pero una persona sí sabe lo que se siente cuando hay burla o sarcasmo de por medio”.
Otra habilidad que han identificado que se vuelve un reto conforme los niños crecen es saber cómo y cuándo pedir ayuda: “En situaciones de riesgo, la comunicación asertiva se vuelve muy importante para los chicos”, afirmó García.







