Mujeres en carreras STEM: la importancia de la mentoría

Para una mujer, elegir una carrera relacionada con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) implica hacer frente a múltiples tabúes: “Las niñas no estudian eso”, “las matemáticas no son para niñas”, o peor aún, “nadie se va a querer casar contigo”, entre muchos otros. Habría que cambiar esas frases por “Las carreras no tienen género” y “Adelante, sí puedes desarrollar las competencias necesarias para afrontar los desafíos”.

Cuando una mujer opta por esta vía, tendrá que tomar conciencia de los retos que involucra desarrollarse en carreras STEM, también deberá que demostrar que sí se puede y descubrirá que cada barrera que supera la hace más fuerte, como han señalado mujeres líderes en el sector.

En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia proclamado por la ONU para incentivar su acceso y participación plena e igualitaria en este ámbito, IT Masters Mag entrevistó a Saida Ortiz, directora de Canales para Vertiv en América Latina, firma estadounidense que diseña, fabrica y da servicios a las tecnologías críticas para centros de datos y redes de telecomunicaciones.

La ejecutiva, psicóloga con especialización en desarrollo de software y negocios, participa actualmente en diversas actividades relacionadas con el apoyo a la mujer. Y aunque ha tenido oportunidad de encabezar grupos de desarrolladores en América Latina y España, Ortiz señala que dos grandes retos que tuvo al inicio de su trayectoria en el sector IT fueron que su carrera base no era ingeniería y el segundo, ser mujer.

Creer en la propia capacidad

Si bien la entrevistada indica que en casa siempre tuvo el apoyo familiar para estudiar lo que quisiera, incluso matemáticas, conforme iba creciendo empezó a encontrar sesgos de género que indicaban que aparentemente los niños eran mejores en matemáticas y las niñas en letras. “Ahí empieza el problema, porque no nos lo creemos y el lenguaje no es incluyente; nosotras estamos para los temas más soft, mientras que ellos para los temas hard”.

Para cambiar esa situación Ortiz considera que hay procesos importantes como el acompañamiento y la mentoría. Esto la ha orillado a buscar espacios para compartir con niñas y mujeres, sobre todo con las primeras que desde muy pequeñas identifican que les encanta la robótica y los números, o tienen la inquietud de desarmar y volver a armar cosas funcionales.

Ortiz opina que para romper “los techos de cristal” las mujeres deben comprender una palabra clave: demostrar. “Tenemos que demostrarnos, primero a nosotras mismas que somos capaces, que podemos, que lo logramos, es una lucha permanente”.

Saida Ortiz participa en diferentes iniciativas para hacer un cambio cultural en pro de mayor equidad de género, diversidad e inclusión

Hasta hace algunos años, Vertiv era una compañía donde 98% del personal eran varones. Al paso del tiempo ha hecho una transición, pero Ortiz indica que aún falta para lograr equidad. Una de las razones es la poca oferta de profesionales mujeres en carreras STEM. Por ello han generado algunas iniciativas con instituciones educativas, acercándose a la academia buscando personal técnico. A través de convenios con diferentes universidades para atraer personal de ingeniería de diferentes carreras, a la compañía le interesa que las candidatas tengan las habilidades y conocimientos suficientes para desarrollar adecuadamente las tareas IT.

Para las mujeres que ya laboran en Vertiv hay un programa de diversidad e inclusión como una iniciativa global que busca conocer la percepción de las mujeres acerca del trato de equidad, pues son consientes de que en algunos países hay que trabajar más para reducir el gap.

Convencida de que la inclusión de mayor número de mujeres puede ayudar a equilibrar la balanza de profesionales capacitados en la industria, Vertiv incentiva a estudiantes del género femenino que cursan carreras STEM a acercarse a la industria de los centros de datos mediante iniciativas de coaching y mentoría.

En su programa de mentoría participan directores de América Latina, tanto hombres como mujeres, en donde comparten su experiencia y hablan de sus competencias. Actualmente registran una participación de 54% de mujeres y en el grupo de liderazgo de América Latina hay el mismo número de directivos del género femenino que del masculino.

Esta filosofía de Vertiv se puede resumir en que la mentoría es un compromiso mutuo en el que cada parte brinda lo mejor de sí. Se basa en el respeto mutuo y la confianza. Es una relación de aprendizaje para ambas partes: Se aprende al observar modelos exitosos y áreas de oportunidad, de las acciones de la gente; el aprendizaje es más rápido cuando se genera retroalimentación positiva de personas que uno respeta. Seguir procesos de mentoría ayuda a construir la propia auto confianza de los participantes.

En pro de más mujeres en carreras STEM

Una de las iniciativas externas en las que participa Saida Ortiz es Women in Connection, WIC, originada en Colombia, que busca mujeres líderes de cualquier tipo de empresa para incentivar una sociedad donde hombres y mujeres actúen de forma complementaria en donde haya equidad de género, diversidad e inclusión. Un efecto de estas acciones es aumento en el número de mujeres que se inscriben en carreras STEM.

En WIC hay siete comités que trabajan en diferentes áreas. Ortiz forma parte de dos de ellos, el de Empoderamiento y academia y el de Mujeres STEM.

La ejecutiva también participa en un grupo de Innovación tecnológica de mujeres de América Latina. En octubre pasado impartió un taller en el Foro Mujeres Innovación y Negocios, espacio digital dirigido a mujeres guanajuatenses para compartir experiencias y estrategias con líderes de opinión que las inspiraron con ideas, sueños y retos por cumplir, guiándolas en los pasos para construir una vida plena, en equilibrio y con autonomía económica.

“En Guanajuato hay un proyecto de emprendimiento para ciudades inteligentes. Algo así requiere la mano femenina para hacer mucho más vivible una ciudad, las mujeres detectan más fácilmente elementos de confort, o los que se necesitan para el cuidado de personas mayores o con alguna discapacidad”, afirmó Ortiz.

La directiva colombiana también forma parte de un proyecto llamado “Mujeres asombrosas”, que busca biografías de este tipo de mujeres de cada país para encontrar elementos que faciliten la posibilidad de iniciar nuevas empresas, caminos o construir su nueva organización.

Finalmente, Ortiz indicó que en este proceso hay que tener cuidado con el uso del lenguaje para ir sustituyendo frases que no son nada incluyentes como “Corre como una niña” por otras como “Corre como Jackie Joyner-Kersee o Allyson Felix”. O para no cometer errores como la reciente noticia difundida con bombo y platillo porque Rafael Nadal logró ser el primer tenista en ganar 21 Grand Slam. ¿El primero? A la fecha, la australiana Margaret Court ostenta el máximo record, pues ganó 24 títulos individuales en torneos Gran Slam. Serena Williams ha obtenido 23 y Steffi Graf, 22.

Lograr la equidad en las carreras STEM es un camino largo. Mientras haya más personas que sumen acciones como estas, podría acortarse un poco la brecha.

Reportera de tecnología. Suele buscar temas de innovación, nuevas aplicaciones IT y seguridad de la información. Periodista por la UNAM; estudió Marketing en el ITAM y Branding en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Storyteller apasionada por la astronomía.

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