Nube híbrida en América Latina: Crecimiento y desafíos (IDC 2026)

ESPECIAL

Cómo configurar una Nube Híbrida; estrategias y recomendaciones



Dirección copiada

Su configuración es tan variada como los son las distintas organizaciones que la adoptan, porque responde a las necesidades y características de cada una

Actualizado el 15 dic 2023



nube híbrida
Crédito: Shutterstock


La nube híbrida está considerada como una de las prioridades de inversión de las organizaciones en la región latinoamericana, debido a su carácter resiliente en medio de ambientes con incertidumbre económica.

La consultora IDC reporta que durante 2023 el 25.2% de las organizaciones en la región invertirán en nube híbrida y que la tendencia es creciente hacia 2026, cuando estima lo harán 28.8% de ellas.

¿Qué es una nube híbrida?

Una nube híbrida es un entorno de computación que combina servicios de nube públicos y privados, donde se comparten datos y aplicaciones entre ellas, trabajando en forma orquestada.

Historia y evolución de la nube híbrida

La evolución de la nube híbrida está íntimamente relacionada con la de cloud computing, porque deriva de ella.

Como antecedente lejano, en 2006, Amazon presentó públicamente AWS (Amazon Web Services), plataforma que ofrecía tanto almacenamiento como recursos de computación en la nube. Para 2007, se empezó a hablar de las tendencias tecnológicas claves para la digitalización, siendo una de ellas cloud computing.

Eucalyptus, la primera plataforma de código abierto AWS API, es de 2008 y facilitó el despliegue de nubes privadas, junto con OpenNebula, primer software de código abierto para desplegar nubes privadas e híbridas.

En 2011 se definieron los modelos de servicio cloud: IaaS, PaaS y SaaS. Entre 2012 y 2014, los proveedores tradicionales adaptaron sus soluciones al entorno cloud.

En 2016, AWS presentó EC2 (Elastic Compute Cloud), servicio con posibilidad de alquilar servidores para ejecución de aplicaciones, lo que dio lugar a la primera plataforma de nube pública. Enseguida surgieron Google Cloud Platform, Microsoft Azure y Alibaba Cloud Computing.

La facturación derivada de infraestructura cloud superó en 2018 a la generada por IT tradicional con sus instalaciones on-premise. De ahí en adelante la tendencia a favor del entorno cloud ha sido creciente.

De 2020 hasta la fecha, cloud computing, con nubes híbridas han ganado cada vez más terreno, es factor clave para mantener en funcionamiento las operaciones de los negocios.

White paper: Factores de Riesgo

¿Cómo funciona y para qué sirve?

El funcionamiento de la nube híbrida es el resultado de combinar, como si fuera una sola entidad, los datos y las cargas de trabajo de las aplicaciones provenientes de las nubes pública y privada.

Tal información puede moverse fluidamente de una plataforma a otra y compartir datos con otras tareas que se llevan a cabo on-premise (infraestructura heredada en instalaciones propias).

Para ello entran en juego la virtualización de los datos y de las cargas de trabajo, la virtualización de funciones de red (NFV, por sus siglas en inglés) y la conectividad con uno o más proveedores cloud.

La nube híbrida sirve entre otras cosas para que las organizaciones escalen su infraestructura local en la nube pública cuando enfrentan variaciones en la demanda de recursos informáticos y de procesamiento. También es de mucha utilidad para cubrir picos de demanda temporales, descartando la necesidad de desembolsos de capital para ello. O bien, para cuando se necesita liberar recursos locales —de la nube privada— en tanto se realizan procesos confidenciales o críticos.

¿Cómo se configura la nube híbrida?

La configuración de nube híbrida es tan variada como los son las distintas organizaciones que la adoptan, porque responde a las necesidades y características de cada una, así que la primera recomendación es el diseño de un plan, que antecede al resto de los trabajos.

Dicho plan considera elementos tan importantes como las políticas de seguridad y de disponibilidad a observar. De igual manera, documentar la estrategia, los entornos actuales y los objetivos de optimización es indispensable.

Durante el proceso de desarrollo del plan, es importante evaluar y definir las cargas de trabajo actuales y futuras, así como las migraciones que tendrán en función de la nube híbrida, para obtener su máximo aprovechamiento, sin olvidar la determinación de las tecnologías de la nube que podrán ser gestionada al interior de la organización y cuales van a ser delegadas en los proveedores.

Además de la revisión de la arquitectura que mejor responda a las necesidades, para dar paso a la evaluación de las tecnologías de conectividad adecuadas en cada caso.

Principios y arquitectura de la nube híbrida

Hay dos arquitecturas diferentes de nube híbrida. Una es la heterogénea, que se construye a partir de tecnologías públicas y privadas de varios proveedores; la organización elige una nube pública y la empareja con el proveedor de nube privada.

La otra es la homogénea, en la que los proveedores emplean el mismo hardware, nube pública y privada, así como software.

La operación de un entorno de nube híbrida incluye en su arquitectura el software que la organización tiene en sus instalaciones, la infraestructura del centro de datos, así como las maneras de trasladar, organizar y gestionar las cargas de trabajo.

Partes y tipos de nube híbrida

El esquema de una nube híbrida tiene tres partes. La primera corresponde a las redes o interfaces de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés). En segundo lugar, la virtualización, los contenedores y el almacenamiento definido por el software. Por último, el software de gestión, para distribuir los recursos entre los entornos donde se ejecutan las aplicaciones.

Aunque no es común, quienes entran a detallar los tipos de nube híbrida, explican tres variantes, comenzando por la nube híbrida con aplicaciones parcialmente integradas; enseguida está la que corresponde a la migración por etapas, para concluir con la de aplicaciones integradas.

Beneficios y ventajas de la nube híbrida

Los principales beneficios de la nube híbrida se resumen en rentabilidad, facilidad de gestión e impulso a la innovación.

Mientras que, si de ventajas se trata, destaca la posibilidad de migrar las cargas de trabajo, facilitar la modernización de aplicaciones, mejorar la escalabilidad, políticas de seguridad y cumplimiento vinculadas a cada aplicación; reducción de cargas de trabajo para el área de IT

De igual forma, se logra un aumento en la flexibilidad y se reduce la complejidad, con un modelo operativo único en todos los entornos. El respaldo de aplicaciones funciona con máquinas virtuales y, la organización puede moverse hacia un modelo basado en servicios.

Inconvenientes

Entre los inconvenientes de la nube híbrida está el hecho de que su gestión tiene un alto grado de dependencia de los servicios del proveedor de la nube pública, incluyendo el tema de seguridad.

Su operación es compleja, exige una gran capacidad de red, servicios, almacenamiento y conectividad, así como compatibilidad entre las infraestructuras.

Comparación con otros modelos de nube: privada, pública y multinube

Nube híbrida es uno de los tipos de nube, que se inserta en un modelo más amplio de entrega y consumo de información bajo demanda o modelo de implementación, conocido como cloud computing. En el entorno de nube híbrida hay integración o coordinación entre la nube pública y la privada que la conforman, estando interconectadas y aprovechando la portabilidad de la carga de trabajo.

La nube privada es para la organización usuaria. Tiene su propia infraestructura de IT, con acceso aislado, al interior de su firewall. Se ejecuta en forma local, o bien en centros de datos externos.

En el caso de la nube pública, se trata de recursos virtuales desarrollados a partir de hardware, propiedad de un tercero que lo gestiona y lo pone a disposición de varios clientes a través de interfaces.

Multicloud (multinube) es el término que se aplica cuando hay al menos dos implementaciones de nube del mismo tipo provistas por distintos proveedores. Pueden ser dos entornos de nube pública o dos de nube privada que no están interconectados.

Implementación y despliegue de una nube híbrida

La implementación de un entorno de nube híbrida es un proceso complejo que combina nubes públicas, privadas y recursos on-premise.

En términos generales, las organizaciones disponen de aplicaciones y transacciones de carácter esencial almacenadas en la nube privada; el resto de las cargas de trabajo están la nube pública.

En tanto que la nube híbrida utiliza lo mejor de ambas opciones, pero además resulta la de mayor flexibilidad, ayuda a un escalamiento rápido, ofrece ventajas en materia de costo, seguridad, control sobre los datos y es posible elegir el o los modelos de servicio más adecuados para la implementación.

Los modelos de servicio son: IaaS (infraestructura como servicio que incluye servidores, almacenamiento, redes y firewalls); PaaS (plataforma como servicio, con sistema operativos, herramientas de desarrollo, gestión de bases de datos); y SaaS (software como servicio, con las aplicaciones).

Plataformas de nube híbrida y principales proveedores

El funcionamiento sincronizado de los elementos de la nube pública y privada que se conjugan en la nube híbrida, requiere de herramientas robustas de gestión, foco central de las plataformas de nube híbrida

Algunas de las fórmulas para lograr esa coordinación son: las soluciones gestionadas por el cliente; las soluciones gestionadas por el proveedor, las soluciones gestionadas por el partner y las gestionadas por el proveedor de nube.

Entre los proveedores de nube híbrida encontramos a Google Cloud, Amazon Web Services, Microsoft Azure, Vmware Cloud Foundation, Cisco, Red Hat, Oracle y NetApp.

Consideraciones de seguridad y cumplimiento en la nube híbrida

Proteger un entorno de nube híbrida en términos de seguridad y cumplimiento es un reto con muchas diferencias en relación a un entorno tradicional.

No obstante, se tienen bien identificadas las variables que pueden ocasionar problemas y que por tanto constituyen áreas de oportunidad, como es el caso de la responsabilidad compartida en materia de gestión de incidentes, donde hay una parte que le corresponde a los proveedores y otra a la organización usuaria; ambas deben estar coordinadas.

Entre los incidentes, puede haber algunos que afecten la infraestructura o provoquen la mezcla de datos, que son cuestiones clave de privacidad y gobernanza, por lo que proveedores y usuario requieren de trabajar en conjunto para definir los alcances de los posibles incidentes y las formas de actuación para resolverlos.

Gestión de identidades y accesos (IAM por sus siglas en inglés) es otra de las áreas que necesitan mucha atención. Así como lo relacionado con ciberseguridad.

Casos de uso y ejemplos de implementación de nube híbrida

Casos de uso comunes donde la nube híbrida es protagonista son, entre otros: recuperación ante desastres; ampliación del centro de datos; alta disponibilidad, así como

migraciones hacia y desde la nube.

Desafíos, consideraciones y perspectivas en la adopción de nubes híbridas.

Los problemas de seguridad y privacidad son parte de los desafíos que enfrentan las organizaciones en el momento de evaluar las alternativas para adoptar modelos de nubes híbridas, pero no son los únicos.

Encontrar el modelo que simplifique el proceso, permita la interoperabilidad de aplicaciones, plataformas, servicios y reduzca la carga de la gestión es otro desafío relevante.

Por lo que la consideración de una gestión integrada de las aplicaciones existentes y nuevas, la unificación de las políticas de seguridad para aplicarlas uniformemente sin importar el lugar donde están las cargas de trabajo, una infraestructura uniforme que permita la migración rápida y de bajo costo hacia la nube híbrida, y en caso necesario, de regreso al entorno local, respondiendo a las necesidades del momento, conforman un escenario intrincado.

Perspectivas para la nube híbrida, basada en servicios administrados, con soluciones de código abierto, se muestran como una de las mejores alternativas para acelerar el desarrollo de aplicaciones, mejorar procesos y optimizar la transformación digital.


Temas


Canales

Artículos relacionados

Artículo 1 de 4