Qué es Internet-of-Behavior: Hilar cada vez más fino con los datos

La efectividad de todo tipo de negocios depende más que nunca de conocer a los clientes y estar preparados para responder a su evolución y crecer con ellos. Para conseguir esto, el único camino posible es obtener y ser capaz de analizar más y mejores datos.

Internet del comportamiento (IoB por sus siglas en inglés) es una rama de las evoluciones del IoT. Tecnologías cada vez más utilizadas, como relojes inteligentes y dispositivos smart home recopilan muchos datos en tiempo real que abren la puerta a exhaustivos análisis de comportamiento e intereses.

El IoB combina tecnología, análisis de datos y ciencia del comportamiento. A partir de la información individual, se interconectan múltiples dispositivos IoT para identificar el comportamiento de grupos de personas y posteriormente tratar de influenciar ciertas acciones mediante retroalimentación.

Así, se puede detectar si en determinada población son más frecuentes las compras en efectivo o a crédito, por ejemplo, y establecer promociones dirigidas a la manera en que la gente prefiere pagar sus compras. O, en el marco de la pandemia, se puede monitorear si los empleados de una compañía siguen los protocolos de aseo y sana distancia cuando están dentro de las instalaciones de la empresa.

Gartner clasificó al IoB como una de las tendencias estratégicas IT de este 2021. La firma considera que su adopción dará “la flexibilidad que requieren los negocios y empresas tras la agitación provocada por la pandemia”. La consultora estima que para el año 2023, 40% de las actividades individuales de la gente se rastrearán digitalmente desde IoB en todo el mundo para tratar de tener una influencia en su comportamiento.

Brian Burke, vicepresidente de investigación de Gartner, afirmó que este tipo de tecnologías, en combinación con buenas estrategias de resiliencia IT, las empresas que estén preparadas para transformarse y adaptarse podrán afrontar todo tipo de sucesos inesperados y cambios bruscos.

Aplicaciones para IoB

Las áreas de mercadotecnia pueden analizar masivamente patrones individuales para conocer las preferencias de los clientes, hábitos de compra, sitios a los que más viajan, razones más frecuentes por las que adquieren un seguro, etcétera.

También permite supervisar los comportamientos de los conductores de vehículos comerciales para conocer sus hábitos e identificar la cantidad de frenadas repentinas o giros bruscos en un trayecto. Con esa información, las empresas pueden optimizar el rendimiento de los conductores, el establecimiento de rutas y cuidar la seguridad.

No obstante, IoB enfrenta varias implicaciones éticas e interrogantes respecto a los objetivos y usos de la información que recopila: ¿Hasta dónde pueden recoger las empresas datos acerca del comportamiento de la gente sin invadir su privacidad?

¿Qué uso se puede dar a esos datos? Actualmente existe cierto marco legal con GDPR, ¿pero quién garantizará el uso correcto de la información recopilada? Queda por ver cómo entran en juego las diferentes leyes de privacidad una vez que se amplíe la adopción de estrategias IoB.

Por otra parte, también hay que considerar el aspecto de ciberseguridad. Está latente el riesgo de que las compañías que recopilan información de sus clientes sufran ataques cibernéticos. Filtrados masivos de datos cruciales —como los biométricos— podrían ser muy codiciados tanto por cibercriminales como por gobiernos. Como siempre, será necesario llegar a un equilibrio entre beneficios y riesgos.

Reportera de tecnología. Suele buscar temas de innovación, nuevas aplicaciones IT y seguridad de la información. Periodista por la UNAM; estudió Marketing en el ITAM y Branding en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Storyteller apasionada por la astronomía.

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